El Parque Natural Comunal de les Valls del Comapedrosa es un parque nacional protegido y ubicado a la parroquia de la Massana. Dentro de este se encuentra el Pico del Comapedrosa, el pico más alto de Andorra, que llega a los 2.942 metros. Tiene una superficie protegida de 15,42 km² y uno de los aspectos que más destaca del parque es su paisaje, rodeado de bosques, estaños y cascadas. Es uno de los parques preferidos para realizar rutas de senderismo. ¡Tiene un gran número de rutas para realizar!
Las exposiciones son interactivas y te permitirán escuchar los sonidos de la naturaleza y descubrir sus fragancias y aromas. Además, la exposición permanente de 2.104 metros te mostrará cómo se formaron los Pirineos y los fenómenos climatológicos que han modelado su paisaje. El centro se halla en el pueblo de la Cortinada, en la parroquia de Ordino, en la antigua Casa Masover. Servicios: * Visita guiada: duración 45 minutos * Última visita: 45 minutos antes del cierre * Idiomas: catalán, español, francés e inglés * Aforo máximo: 50 personas por visita * Espacio adaptado para personas con movilidad reducida * Se realizan actividades para escolares.
Desde 2007, Molines Patrimonis ha financiado una decena de campañas de excavaciones en la Roureda de la Margineda, que han permitido poner al descubierto uno de los yacimientos medievales más importantes documentados en el Principado y uno de los más destacados del sur de los Pirineos. Las excavaciones se llevaron a cabo en un terreno que pertenece a la familia Cardelús-Mestre. Durante las diferentes campañas de excavaciones se han recuperado miles de objetos de la Edad Media, principalmente de cerámica, hierro y bronce, que nos han permitido descubrir cómo era la vida de nuestros antepasados. Todos estos hallazgos nos han obligado a reconsiderar algunos aspectos esenciales de la historia medieval de Andorra. En el verano de 2012, el yacimiento de la Margineda abrió sus puertas al público para poder ofrecer un “viaje al corazón de la historia de Andorra”.
En este espacio, situado a pocos metros de la iglesia de Santa Coloma, podrás conocer de primera mano cómo se elaboraban las pinturas murales durante el tiempo del románico, junto con otros objetos de culto religioso: verás las lámparas de aceite de la iglesia de Santa Eulàlia de Encamp, la cruz espinosa de Sant Serni de Nagol o el Cristo de Sant Martí de la Cortinada, entre otros objetos. De la muestra expuesta en este espacio museístico, destacan los frescos románicos de la iglesia de Santa Coloma, uno de los ejemplares más preciados de este estilo en Andorra.
El automóvil ha sido uno de los retos más importantes del siglo XX. Los cerca de ochenta vehículos expuestos muestran la evolución de la estética y la mecánica para adecuarse a las necesidades de cada época, y cómo se han ido superando los límites de velocidad y las potencias. El museo acoge también un centenar de bicicletas, testigo de los retos que la evolución de la tecnología ha superado al transformar un artilugio tosco, incómodo y peligroso en una máquina estilizada, fiable y práctica. El fondo, formado en buena parte por piezas procedentes de varias colecciones privadas, está considerado uno de los más importantes de Europa en cuanto a los coches y un referente mundial en lo que concierne a las bicicletas.
Esta casa-museo, cuyo cuerpo principal data de 1623, es testigo de la forma de vida en Andorra desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX. Es sin duda la casa más famosa de la parroquia de La Massana. En aquella época, la sociedad rural andorrana vivía esencialmente de la agricultura y la ganadería en un entorno natural marcado por el abrupto relieve, la dureza del clima y la precariedad de las comunicaciones. En el corazón de esta vida, la casa, como sistema social, era el centro del pueblo. La casa de los Perich, una familia muy influyente y una de las más ricas de la parroquia de La Massana, fue remodelada hasta principios del siglo XX según las necesidades. El último inquilino se fue en 1920. La visita sigue el ritmo de una historia en varios pisos. En la planta baja se encuentran los sótanos y las bodegas, en la primera planta están la cocina, el comedor, la amasadora y el huerto; en la segunda planta se presentan los ciclos de la vida a través de diferentes estancias (matrimonio, nacimiento del heredero, infancia, vejez y muerte), la última planta está reservada al desván donde se proyecta una película fotográfica para finalizar la visita.
En la actualidad es un ejemplo vivo del patrimonio preindustrial de Andorra. La Farga Rossell, completamente restaurada y convertida en Centro de Interpretación del hierro, te mostrará, mediante un audiovisual, cómo se produce el proceso de transformación del mineral de hierro en lingotes y la importancia de la metalurgia en Andorra. Al finalizar la visita, también verás el funcionamiento del martinete propulsado por agua y cómo se producían antiguamente los lingotes, todo con herramientas de época. También descubrirás artilugios e instrumentos de elaboración como la trompa o el horno, ente otros. * Idiomas: catalán, español, francés e inglés. * Espacio adaptado para personas con movilidad reducida.
La Casa de Areny-Plandolit es uno de los museos más emblemáticos del país. La casa solariega es de siglo XVIII, pero la mayoría de estructuras del edificio son de mediados de siglo XIX, momento de auge económico de la familia gracias a la figura de Don Guillem d’Areny-Plandolit, tercer barón de Senaller y Gramenet. Los comedores, la sala noble, la sala de música, los elementos de defensa, las bodegas, la biblioteca o la capilla reflejan las diferencias con el resto de la sociedad andorrana. La casa fue habitada hasta la década de los cincuenta del siglo XX, y en 1972 la compró el Consell General para convertirla en museo, que se inauguró en 1984.
El Museo de la Miniatura Nicolai Siadristy, situado en el pueblo de Ordino. El museo acoge diversas microminiaturas realizadas en oro y otros materiales, que tienen que observarse con lupa o microscopio, de este artista ucraniano considerado el mejor del mundo en esta disciplina. La exposición sobre el arte de la microminiatura muestra ejemplares únicos fabricados a mano a partir de materiales nobles como el oro y el platino, así como materiales comunes como el papel, semillas de frutas o granos de arroz. La obra del ucraniano Nikolai Siadristkyi muestra su propia visión del arte en esta modalidad artística.
El Museo cuenta con una exposición permanente de 121 motocicletas que van desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. El espacio expositivo de 900 m² distribuido en una sola planta y dividido por sectores, permite a los visitantes hacer un recorrido cómodo y atractivo. El Museo de la Moto cuenta con piezas únicas como la Henry Capel Loft Holden de origen británico, patentada el 1896, y una Diamant del 1900 de origen francés, ambas de vapor. Así mismo, una Cleveland estadounidense del 1915, de diseño marcadamente deportivo. Más actuales son las cuatro motos de raid cedidas por el piloto cinco veces ganador del Rally Dakar sobre dos ruedas, Cyril Despres. También podréis ver una Solo Electra, fabricada por la marca japonesa Honda el 1968, que es la primera que se fabricó con propulsión eléctrica. La mítica Vespa italiana de mediados de los años 50; máquinas Bultaco y Montesa que hicieron época en las competiciones de trial; motos de carrera y de calle, etc. Todo un abanico de modelos que han marcado el devenir de las dos ruedas y también de la historia, como la BMW con sidecar del 1940, protagonista de la II Guerra Mundial.
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